La piedra en la vida representa muchas veces aquello con lo que nos tropezamos. Aquellos problemas, dificultades y situaciones adversas que nos detienen y, en algunos casos, nos lastiman.

Dios tiene la capacidad de transformar aquello que destruye para construir, lo que frena para impulsar y lo que hiere para sanar.

Sin embargo, en la Biblia encontramos episodios en los cuales la piedra fue utilizada para beneficio de las personas. En una ocasión el pueblo de Israel estaba sediento a causa de un extenso caminar en el desierto y de una piedra fueron saciados (Éx 17:6). En otra oportunidad, David logró derribar a un gigante que estaba desafiando al pueblo de Dios con una piedra también (1 S 17:49). También Samuel tomó una piedra y la colocó entre Mizpa y Sencomo como símbolo de gratitud a Dios por haberles concedido la victoria (1 S 7:12).

La Biblia dice: "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados." (Ro 8:28). Dios tiene la capacidad de transformar aquello que destruye para construir, lo que frena para impulsar y lo que hiere para sanar.

Si en tu camino se presentó una piedra, es decir, una dificultad, ten en cuenta las siguientes verdades. En medio de la dificultad serás saciado. Dios te proveerá de la fuerza necesaria para que, como Israel, puedas continuar adelante. Como con David, Dios la utilizará para derribar gigantes en tu futuro. Lo que vivas ahora te servirá para vencer dificultades venideras. Finalmente, como Samuel, agradécele a Dios porque él te ha ayudado y lo seguirá haciendo.